Los extraordinarios ciberdelitos de Arsene_Lupin,
un hacker de postín

De Maurice Leblanc

Foto De Primer Plano De La Máscara De Guy Fawkes
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Traducido originalmente del francés al inglés por George Morehead
y adaptado del inglés al castellano por Clara de las Heras y Carlos Martín

Hacker Irreconocible Con Smartphone Escribiendo En La Computadora Portátil En El Escritorio
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E-book del Proyecto Gutenberg de Los extraordinarios ciberdelitos de Arsene_Lupin, un hacker de postín

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Título: Los extraordinarios ciberdelitos de Arsene_Lupin, un hacker de postín
Autor original: Maurice Leblanc
Fecha de publicación: 1 de julio de 2004 [e-book #6133]
Última actualización: 1 de septiembre de 2024
Idioma: Castellano
Adaptado por: Sobrasada y Patatera (Clara de las Heras y Carlos Martín)
Créditos: Nathan J. Miller y David Widger

Esta traducción al castellano por Clara de las Heras y Carlos Martín se publica bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional. Las imágenes que aparecen en esta obra provienen del sitio web Pexels y están libres de derechos de autor.

El baneo de Arsene_Lupin

Fue un extraño final para un servidor que comenzó de la manera más prometedora. El servidor de Discord Sorteo Mundicripto era un lugar tranquilo y apacible, gestionado por el más chill de los administradores. Los miembros del servidor constituían un selecto grupo de elegidos para participar en un sorteo de criptomonedas. La novedad de conocer a gente y organizar juegos improvisados servía para pasar un rato agradable. Disfrutábamos de estar separados del mundo, como si estuviéramos en una isla desierta y, por consiguiente, obligados a socializar.

¿Os habéis parado a pensar en la espontaneidad que surge de un grupo con personas tan variopintas que, la tarde anterior, ni siquiera se conocían? Y que, encima, a partir de ahora están condenadas a convivir en extrema intimidad, a desafiar conjuntamente la ira de Internet, el terrible embate de los haters, la violencia de los guerreros del teclado y la agonizante monotonía de las redes sociales. Una vida así es una auténtica tragedia, con sus altibajos, monótona y a la vez diversa; y por eso, tal vez, nos embarcamos en aquel pequeño servidor con sentimientos encontrados de placer y temor.

Pero, durante los últimos años, una nueva moda ha estado causando furor entre los foreros. Esta pequeña isla virtual seguía unida al resto de la web sin poder librarse de ella. Un vínculo los ataba, incluso en las mismísimas profundidades del vasto océano de Internet. Ese vínculo era un Twitter Bot, que nos hacía llegar las actualizaciones de las cuentas de Twitter que nos interesaban directamente al servidor y mediante el que recibíamos chivatazos de la manera más misteriosa. Sabíamos perfectamente que los mensajes no los mandaba nadie encapuchado con una máscara de V de Vendetta desde un lúgubre sótano. No, el misterio era aún más inexplicable, más romántico, y debíamos recurrir a la magia del anonimato para explicarlo. En nuestro primer día en el servidor solo nos llegaban anuncios, noticias y algún meme que otro.

En el segundo día, nos encontrábamos chateando en la comodidad de nuestros cuartos mientras funaban a un tuitero de moda. De repente, el Twitter Bot nos envió el siguiente mensaje de audio que venía de una cuenta anónima:

«Arsene_Lupin está en vuestro servidor, con una cuenta de pago de menos de un año de antigüedad, tiene una foto de perfil de anime, usa una VPN y su alias empieza por R».

En ese mismo momento, suspendieron la cuenta. El mensaje terminaba ahí y no podíamos recuperarlo. Respecto al nombre de usuario bajo el cual Arsene_Lupin se estaba ocultando, solo sabíamos la inicial.

Si la noticia hubiera sido de otro tipo, no me cabe duda de que tanto el administrador como los mods habrían guardado el secreto bajo llave. Pero la maniobra estaba hecha adrede para que todo el mundo se enterara. El mismo día, nadie sabía cómo, el incidente se convirtió en la comidilla del servidor y todos los miembros sabían que el famoso Arsene_Lupin se ocultaba entre nosotros.

¡Arsene_Lupin, en nuestro servidor! ¡El temerario hacker de cuyas hazañas se habían hecho eco todas las redes durante los últimos meses! El misterioso individuo con el que G4n1m4rd, el astuto ciberdetective, se había enzarzado en un conflicto muy sonado en 4chan. Arsene_Lupin, el excéntrico pirata informático que solo opera entre las más altas esferas y que, una noche, se infiltró en el móvil de un famoso magnate dueño de una empresa de coches pero salió con las manos vacías. Sin embargo, dejó un mensaje en el que había escrito las siguientes palabras: «Arsene_Lupin, hacker de postín, volverá cuando los NFT sean auténticos». Arsene_Lupin, el hombre de los mil disfraces: a su vez bróker, detective, corredor de apuestas, informante, experto en ciberseguridad, estafador, niño rata o boomer de Facebook.

Pensad en la movida: Arsene_Lupin pululaba dentro de los límites de un servidor de Discord, ¡en ese pequeño rincón del mundo, en ese chat general, en ese canal de memes o aquel otro con bots para escuchar música! Arsene_Lupin podría ser, tal vez, ese usuario… O aquel otro… Ese con quien conversé en el chat de voz… Aquel con quien me eché unas partidillas al LoL…

―¡Y este follón durará hasta el sorteo! ―exclamó la usuaria MissNellyNyan a la mañana siguiente, en una videollamada grupal―. ¡No puedo más! Espero que lo baneen.

Luego, dirigiéndose a mí, añadió:

―Y tú, Andrizzy, eres supercolega del admin del servidor; seguro que sabes algo, ¿no?

Me habría encantado saber algo que pudiera interesar a Nelly. Ella era uno de esos pibones que inevitablemente llamaban la atención cada vez que nos reuníamos para chatear. La fama y el rollazo forman una combinación irresistible, y Nelly poseía ambos.

Nelly era una e-girl con doscientos mil seguidores en Instagram y más de un millón en TikTok que se había presentado al sorteo para ampliar su público al mundo de las criptos. La acompañaba una de sus amigas, LadyPearly.

Al principio, decidí tirarle la caña; pero, en la creciente intimidad del servidor, pronto me impresionó su sentido del humor y me pillé demasiado para solo querer liarme con ella. Además, pareció que le gustaba que le hiciera casito. Se dignaba a reírse de mis memes y mostraba interés por mis anécdotas. Aun así, sentía que competía por ella contra un chavalín tímido y un poco emo y a veces me parecía que Nelly prefería su humor intensito a mis shitposts. El emo formaba parte del círculo de admiradores que le lamía el culo a Nelly en el momento en el que ella me lanzó aquella pregunta. Estábamos todos charlando apaciblemente en una videollamada grupal. El beef de la noche anterior ya se había pasado. Ahora estaba todo tranquilo.

―No sé nada seguro, tía ―respondí―, pero ¿no crees que podemos investigar nosotros mismos igual de bien que el tal G4n1m4rd este, el archienemigo de Arsene_Lupin?

―¡Oh, oh! No te flipes, bro.

―Anda ya. Antes que nada, déjame preguntarte, ¿te parece complicada esta movida?

―Muy complicada.

―¿Has olvidado la clave que tenemos para solucionarla?

―¿Qué clave?

―Primero, se hace llamar por un alias que empieza por R.

―No es que eso nos diga mucho ―respondió ella.

―Segundo, su cuenta tiene menos de un año de antigüedad.

―¿Eso te ayuda? ―inquirió.

―Tercero, tiene una foto de perfil de anime.

―¿Y?

―Que solo tenemos que examinar la lista de miembros y descartarlo por eliminación.

Tenía la lista en el menú derecho de la pantalla. Le eché un vistazo. Luego señalé:

―Solo hay trece miembros en la lista cuyos nombres de usuario empiecen con la letra R.

―¿Solo trece?

―Sí, que tengan un perfil de pago. Y de esos trece, nueve tienen más de un año de antigüedad. Solo quedan cuatro que no. Primero, raverdanxx31…

―Lleva una cuenta de memes en Twitter ―interrumpió Nelly―. Lo conozco.

―Rawson_Comandante ―continué.

―Somos mutuals ―dijo alguien.

―Rivolta_senpai.

«¡Aquí! ╰(❛∀❛ )» escribió un usuario con una foto de perfil del Joker.

Nelly estalló en risas y exclamó:

―Eso no es muy anime que digamos.

―Muy bien, entonces ―seguí―. El culpable tiene que ser el último de la lista.

―¿Cómo se llama?

―Rawr_Zaine. ¿Alguien lo conoce?

No contestó nadie. Pero Nelly se dirigió hacia el emo, a quien yo no soportaba ver hablando con ella, y preguntó:

―Bueno, Rawr_Zaine, ¿por qué no contestas?

Todo el mundo volvió su atención hacia él. Tenía una foto de perfil de L de Death Note. Debo confesar que hasta yo me sorprendí, y el profundo silencio que siguió a su pregunta indicaba que los demás presentes también contemplaban la situación con los ojos como platos. Sin embargo, la idea era absurda, porque el usuario en cuestión parecía una mosquita muerta.

―¿Que por qué no contesto? ―dijo―. Porque, teniendo en cuenta mi alias, que soy bastante nuevo en Discord y que tengo a L en el perfil, he llegado a la misma conclusión y creo que deberíais banearme.

Dijo eso con una cara muy rara. Su boca estaba más tensa que de costumbre, tenía el rostro pálido como un fantasma y los ojos inyectados en sangre. Por supuesto que no lo decía en serio, pero su aspecto y su actitud nos parecieron una red flag.

―Pero no usas ninguna VPN, ¿verdad? ―inquirió Nelly con tono inocente.

―Así es. No tengo ninguna instalada.

Entonces envió un pantallazo del administrador de tareas, pero yo no caí víctima de ese engaño. Era solo una captura general de los procesos abiertos en su ordenador, y estaba a punto de exigirle que nos enseñara más detalles cuando otro asunto desvió nuestra atención. LadyPearly, la amiga de Nelly, entró en la llamada muy agitada, exclamando:

―¡Mis fotos, mis archivos! ¡Alguien me los ha robado todos!

No, no habían desaparecido todos, como pronto descubrimos. El hacker solo se había llevado una parte, curiosamente. De entre todos los documentos, los archivos, las fotos y las contraseñas, el ladrón no había robado lo que estaba más a la vista, sino lo más valioso. Las carpetas aparecían en la pantalla que compartía Nelly. Allí las vi, sin ningún archivo dentro, como si a una biblioteca la hubieran despojado de sus libros. Este robo debió de cometerse cuando LadyPearly estaba vapeando, a media tarde, en un canal de voz de una categoría muy concurrida; además, el hacker tenía que haberse infiltrado a la fuerza en su ordenador y buscado las carpetas importantes, que estaban protegidas con contraseña. Luego las había abierto, había seleccionado los archivos que le interesaban y los había eliminado.

Por supuesto, todo el mundo enseguida llegó a la misma conclusión: era cosa de Arsene_Lupin.

Aquel día, sobre la hora de cenar, el canal de voz en el que había entrado Rawr_Zaine estaba desierto, y durante la noche se rumoreaba que el administrador lo había baneado, lo cual nos alivió y nos dio seguridad. Volvimos a respirar. Esa noche, seguimos con nuestros juegos y llamadas. Nelly en especial se mostraba tan alegre y despreocupada que me convenció de que si el caso que le hacía Rawr_Zaine le había gustado al principio, ya no se acordaba. Su carisma y buenas vibras acabaron de conquistarme. A medianoche, bajo la luz de la pantalla, le confesé lo mucho que me gustaba con una pasión que no pareció desagradarle.

Pero, al día siguiente, para nuestra sorpresa, Rawr_Zaine fue desbaneado. Nos enteramos de que las pruebas contra él no eran suficientes. Enseñó pantallazos que eran perfectamente normales, que acreditaban que tenía varios blogs intensitos aunque era hijo del creador de una empresa de marketing multinivel. Además, las capturas de pantalla no contenían ni rastro de VPN alguna.

―¡Pantallazos! ¡Audios! ―exclamaron los haters de Rawr_Zaine―. Pues claro que Arsene_Lupin no tendrá ningún problema en aportarlos. Y la VPN se la podría haber quitado, o quizá nunca se instaló ninguna.

Después se demostró que, en el momento del robo, Rawr_Zaine merodeaba por el chat general, una coartada contra la cual sus haters alegaron que alguien como Arsene_Lupin podría cometer un delito mientras está a otra cosa. Y luego, dejando los detalles de lado, surgió una duda que ni siquiera los más escépticos podían responder: ¿quién, aparte de Rawr_Zaine, tenía una foto de perfil de anime y un usuario que empezaba por R? ¿A quién apuntaba el mensaje de audio, sino a Rawr_Zaine?

Y cuando Rawr_Zaine, un poco antes de desayunar, se atrevió a entrar en el chat de voz, Nelly y LadyPearly cogieron y se desconectaron.

Una hora después, empezó a circular un mensaje entre los moderadores y miembros de todos los niveles. Anunciaba que Rawr_Zaine ofrecía una recompensa de diez mil dólares en bitcoins a quien descubriera a Arsene_Lupin o a cualquier otra persona en posesión de los archivos robados.

«Y si nadie me ayuda, desenmascararé a ese notas yo mismo», declaró Rawr_Zaine.

Rawr_Zaine contra Arsene_Lupin, o, mejor dicho, según lo que todo el mundo opinaba, el mismo Arsene_Lupin contra Arsene_Lupin: la competición prometía.

En los dos días siguientes, no ocurrió nada. Veíamos a Rawr_Zaine conectarse y desconectarse del servidor día y noche en sus indagaciones. El administrador también se mostraba muy activo, cosa que era digna de admirar. Se aseguró de que no quedara ni un solo rincón del servidor sin escudriñar y registró todas las salas de chat bajo el pretexto de que podría haber filtrado los archivos en cualquier parte del servidor.

―Me imagino que no tardarán en encontrar algo ―me dijo Nelly en una videollamada―. Será un mago y todo lo que tú quieras, pero no es capaz de hacer desaparecer un archivo así como así.

―Ya ―le respondí―, pero tendrían que examinar todas las carpetas de nuestros ordenadores y todo lo que guardamos en la nube.

Entonces le enseñé mi iPhone, el dispositivo con el que le había estado cotilleando el Instagram.

―En este cacharrito de nada alguien podría esconder todos los datos de LadyPearly ―expliqué―. Podría fingir estar tuiteando o subiendo historias y nadie sospecharía nada.

―Pero a mí me han dicho que todo hacker deja un rastro tras de sí.

―A ver, eso es verdad, por lo general ―contesté―. Eso sí, hay una excepción: Arsene_Lupin.

―¿Y eso?

―Porque no solo se centra en el ciberataque, sino que también tiene en cuenta las circunstancias que lo rodean y que podrían indicar quién es.

―Sonabas más seguro de ti mismo hace unos días.

―Ya, pero ahora lo he visto en acción.

―¿Y qué opinas ahora?

―Pues que me parece que estamos perdiendo el tiempo.

A decir verdad, las pesquisas no habían dado ningún fruto. De hecho, en el transcurso de la investigación, le copiaron un NFT bastante valioso al administrador. Eso le hizo hervir la sangre. Se puso aún más en serio y empezó a vigilar a Rawr_Zaine todavía más de cerca que antes. Al día siguiente, no obstante, se descubrió que la copia era un pantallazo sin valor alguno.

Este percance nos sorprendió bastante a todos y puso de manifiesto que Arsene_Lupin, a pesar de ser un hacker, tenía también un lado trol. Le gustaba mezclar los negocios con su disfrute personal. Nos recordó a aquel tuitero que casi la palma de un ataque de risa provocado por su propio hilo. No cabía duda de que, en su mundillo, era todo un artista y cada vez que veía a Rawr_Zaine, tan callado y pensativo, me paraba a pensar en el doble papel que interpretaba. En cierto modo, sentía admiración por él.

La siguiente noche, un torrente de mensajes por parte de uno de los moderadores del servidor inundó el canal de chat general. En un repaso de los participantes, se encontró con un usuario misterioso, con la imagen de una rana Pepe de estética emo. Era el perfil de Rawr_Zaine. Se lo habían hackeado y le habían robado todas sus criptomonedas. En la bio de la cuenta, se podía leer: «𝔸𝕣𝕤𝕖𝕟𝕖 𝕃𝕦𝕡𝕚𝕟 𝕒𝕔𝕖𝕡𝕥𝕒 𝕕𝕖 𝕞𝕦𝕪 𝕓𝕦𝕖𝕟 𝕘𝕣𝕒𝕕𝕠 𝕝𝕠𝕤 𝕕𝕚𝕖𝕫 𝕞𝕚𝕝 𝕕𝕠𝕝𝕒𝕣𝕖𝕤 𝕖𝕟 𝕓𝕚𝕥𝕔𝕠𝕚𝕟𝕤 𝕢𝕦𝕖 𝕝𝕖 𝕙𝕒 𝕠𝕗𝕣𝕖𝕔𝕚𝕕𝕠 𝕤𝕦 𝕢𝕦𝕖𝕣𝕚𝕕𝕠 𝕓𝕣𝕠, ℝ𝕒𝕨𝕣_ℤ𝕒𝕚𝕟𝕖». Aunque, en realidad, la cartera de criptos de Rawr_Zaine contenía veinte mil.

Como era de esperar, no faltaron los que acusaron al pobre chaval de fingir el ataque. Pero, dejando de lado el hecho de que no tenía la capacidad de tomar para sí una cuenta, la fuente y el estilo de escritura de la bio eran muy distintos al de Rawr_Zaine y, de hecho, se parecían a los que se había visto usar a Arsene_Lupin en otros servidores.

Se descubrió pues que Rawr_Zaine no era Arsene_Lupin, sino el hijo del creador de una estafa piramidal. Es más, la presencia de Arsene_Lupin en el servidor se volvió a confirmar, y de forma alarmante.

Tan paranoicos estábamos los usuarios que ninguno aceptaba ya mensajes directos de otros ni empezaba conversaciones por privado. Todos hablábamos por el canal de voz general por seguridad. Incluso mutuals de mucho tiempo vieron su relación desgastada por la desconfianza que sentían los unos por los otros. Arsene_Lupin, en aquel momento, era cualquiera de nosotros. Nuestra imaginación desbordante le daba poderes milagrosos e ilimitados. Lo imaginábamos capaz de hacerse pasar por cualquiera, desde Rawson_Comandante hasta raverdanxx31. Luego ya dejamos de limitarnos a los nombres que empezaban por R y sospechamos de cualquier persona, incluso los que parecían tener familia, trabajo y vida más allá del servidor.

Las nuevas actualizaciones del Twitter Bot no decían nada, o al menos el admin no nos comunicó su contenido. El silencio no nos reconfortaba nada.

El último día del sorteo se nos hizo eterno. Vivíamos con miedo a una catástrofe, y esta vez no iba a ser un simple robo de criptos o un hackeo sin importancia. Esta vez iba a tratarse de algo más serio: un doxeo. A nadie se le pasaba por la cabeza que Arsene_Lupin se fuera a contentar con solo cometer actos tan insignificantes como había hecho hasta la fecha. Tenía el control absoluto del servidor y los moderadores no podían hacer nada al respecto. Nuestras criptos y nuestros datos estaban a su merced y él podía hacer lo que le viniera en gana con ellos.

Pero a mí ya me iba bien, porque la confianza que Nelly sentía hacia mí se había acabado de consolidar. Como este rollo la había afectado bastante y era una chica más bien nerviosilla, solía acudir a mí de vez en cuando buscando una protección y una seguridad que yo le ofrecía sin problema. Yo le daba las gracias a Arsene_Lupin en secreto. ¿No nos habíamos acercado más Nelly y yo a raíz del pitote que él había montado? Gracias a él, ahora podía darme el gusto de fantasear con encontrar el amor y la felicidad. Y encima, a Nelly parecía no importarle. Sus ojos risueños me permitían soñar y la dulzura de su voz me daba esperanzas.

Conforme nos acercábamos al final del sorteo, la gente ya había dejado de buscar al hacker de forma activa y solo nos quedaba esperar con el alma en vilo hasta que llegara el momento clave en que el enigma se resolviera. ¿Quién era el dichoso Arsene_Lupin? ¿Qué alias, qué perfil estaba usando para pasar desapercibido? El momento había llegado por fin y nunca, ni aunque llegue a los cien años de vida, olvidaré lo que ocurrió.

―Te veo pálida, Nelly ―le dije a mi amiga. Parecía a punto de desmayarse repanchingada en su silla de escritorio.

―¡Pues anda que tú! ―me espetó―. ¡Te veo hasta cambiado!

―Mujer, piénsalo. Este es un momento súper emocionante. Y, la verdad, me alegra que lo estemos pasando juntos, Nelly. Espero que lo recuerdes en el futuro y…

Nelly no me estaba prestando atención. Estaba de los nervios. Todos tenían las webcams preparadas, pero antes de entrar en el canal de vídeo general, tenían que abrirlo los moderadores. Nelly me murmuró:

―La verdad, no me sorprendería que me dijeran que Arsene_Lupin ha salido del servidor durante el transcurso del evento.

―Quizá prefiera desaparecer de las redes a ser humillado y haya borrado su cuenta permanentemente antes de que lo pillen.

―¡Anda ya!

De repente me estremecí y le señalé a uno de los usuarios.

―¿Ves ese perfil de ahí, el de ese chaval con sus gatos?

―¿El de las letras verdes y el emoji del paraguas?

―Es G4n1m4rd.

―¿Cómo que G4n1m4rd?

―Sí. Un enemigo jurado de Arsene_Lupin, trabaja para la poli y lo quiere pillar a toda costa. Ahora entiendo por qué no recibimos información del Twitter Bot. Es porque él está aquí y siempre lo guarda todo en secreto.

―¿Crees que lo pillará?

―A saber. Cuando Arsene_Lupin está por medio, siempre pasa algo que nadie se espera.

―¡Oh! ―exclamó, con la curiosidad mórbida que tanto caracteriza a las mujeres―. Pues entonces ojalá lo atrapen.

―Pues espera sentada. Seguro que Arsene_Lupin ya ha notado que está aquí y no saldrá del servidor tan rápido.

Los miembros se fueron conectando al canal de voz para poder participar en el sorteo. G4n1m4rd no parecía estar muy por la labor de buscar a nadie. Raverdanxx31, Rawson_Comandante y Rivolta_senpai ya se habían conectado cuando llegó Rawr_Zaine. ¡Pobrecito! F en el chat.

«Quizá sí que es él» me escribió en privado Nelly. «¿No crees?».

«Sería muy interesante verlos juntos. Graba tú por si acaso, a mi móvil no le queda espacio».

Intentó grabar la interacción con su móvil, pero era demasiado tarde. Rawr_Zaine se silenció, y también lo hizo G4n1m4rd. Parecían estar hablando por mensaje privado. Este último le dedicó una mirada de extrañeza a la cámara y se encogió de hombros. Volvieron a encender el micro. ¿Quién narices era Arsene_Lupin, entonces?

―¿Quién será? ―se preguntó Nelly a viva voz.

Ya solo quedaban unas veinte personas por conectarse. Nelly se puso a escudriñar sus perfiles, uno por uno, con cierto temor a que uno de ellos fuera Arsene_Lupin.

―No debe de faltar mucho ―le dije.

Metió su código para entrar en el sorteo. Yo hice lo propio justo después. Acababa de enviar mi mensaje al chat general cuando recibí un mensaje privado de G4n1m4rd.

«¿Qué pasa?» le solté.

«¿Qué crees que estás haciendo, figura?».

«Acabamos de meter el código».

«Echa el freno» escribió. «Eres Arsene_Lupin, ¿verdad?».

«Lol. Qué va. Soy Andrizzy».

«A Andrizzy lo doxearon hace tres años y no volvió nunca más a las redes».

«De ser así, yo no estaría aquí ahora. Te estás equivocando. Mira el link a mi cuenta de Twitter».

«Sí. Es su antigua cuenta, y sé exactamente cómo has podido ponerle las zarpas encima».

«¿Eres imbécil o qué te pasa? El alias de Arsene_Lupin empieza por la R».

«Ya, ya. Otro de tus truquitos. Te creaste una cuenta de usar y tirar para engañarnos a todos. GG. Pero esta vez se te han girado las tornas».

Vacilé un instante. Su siguiente mensaje fueron 9 números que conocía muy bien: mi propia IP. La VPN que había estado usando no había servido para nada. Se me escapó un resoplido de desesperación.

Tuve que rendirme. No me quedaba otra. Le mandé un pantallazo de la conversación con G4n1m4rd a Nelly, que enseguida lo entendió todo. Ella me contestó con una foto de mi iPhone, que acababa de llegarle a su casa, dentro del paquete donde se lo había enviado por correo urgente. Efectivamente, entre todos los archivos y aplicaciones que poblaban el móvil se encontraban los veinte mil dólares en criptos de Rawr_Zaine y los valiosos datos de LadyPearly.

Juro que en ese mismísimo momento, baneado por G4n1m4rd y los moderadores, todo me causaba una total indiferencia. El baneo, la hostilidad del servidor… Todo, a excepción de la siguiente pregunta: «¿Qué hará Nelly con todos los datos que le he confiado?».

No había nada que temer, ya que no tenía encima pruebas materiales ni concluyentes. Pero ¿iba Nelly a revelar dichas pruebas? ¿Me iba a traicionar? ¿Se iba a convertir en mi enemiga, incapaz de perdonarme? ¿O iba a sentir pena por mí e iba a ser algo más suave conmigo?

Estaba conectada, pero no le dije nada. Creo que lo entendió. Continuó su participación en el sorteo aun teniendo el iPhone en sus propias manos. Por un segundo pensé que no se atrevería a hacerme un callout público, pero que sí lo haría en privado. No obstante, de repente me llegó una notificación suya: era una foto del iPhone con la pantalla destrozada metido dentro de la taza del váter. Cuando volví a mirar en el servidor, se había desconectado y lo había abandonado. En aquel momento, tuve la certeza de que jamás volvería saber nada más de ella.

Me quedé congelado un instante. Entonces, para sorpresa de G4n1m4rd, escribí:

«Lástima que no sea un buen pana».

Y así termina la historia del baneo de Arsene_Lupin según me la narró él mismo. Los hechos, que en algún momento pondré por escrito, establecieron ciertos vínculos de… ¿se podría decir amistad? entre ambos. Sí, me atrevería a decir que Arsene_Lupin y yo somos mutuals, y por esta relación a veces recibo mensajes suyos, o trae a mi TL de Twitter su desbordante espíritu juvenil, su entusiasmo contagioso y la alegría propia de un hombre al que el destino solo depara buena fortuna.

¿Su perfil? ¿Cómo lo podría describir? Lo he visto veinte veces y en cada una de ellas era una persona distinta. Me lo dijo él mismo una vez, incluso: «Ni yo sé quién soy ya. No me reconozco en la webcam». No cabía duda de que era un actor fantástico y tenía un talento increíble para el disfraz. Sin despeinarse podía adoptar la forma de escribir, la estética y hasta la forma de usar emojis de otra persona.

―Digo yo ―me comentó―, ¿por qué tendría que quedarme con una sola cuenta o una identidad digital definida? ¿Por qué no renunciar al peligro que es tener siempre la misma personalidad? Mis acciones serán lo que me identifique.

Y añadió, con cierto orgullo:

―Si nadie lo sabe con total seguridad, mucho mejor. ¡De eso se trata ser Arsene_Lupin! La clave es que el público pueda hablar de mi obra y pueda afirmar, sin temor a equivocarse: «Eso lo ha hecho Arsene_Lupin».