Despiertas antes del amanecer. No por voluntad, sino por costumbre. El cuerpo se mueve por inercia. La cama cruje. Tus manos esperan instrucciones que no llegan.
Hoy lo sabes. No por revelación, sino por acumulación. Este podría ser el último día. O no. No hay certeza, solo peso.
[[Mirar por la ventana|ventana]]
[[Preparar café|cafe]]
[[Volver a acostarte|acostarse]]El cielo no dice nada. Ni sol ni lluvia. Solo una pausa suspendida. Piensas en irte. A otra ciudad. A otro país. A otro idioma.
Pero sabes que no es el lugar lo que te agobia. Es la repetición. El eco de los días que no cambian.
[[Imaginar la fuga|fuga]]
[[Cerrar la cortina|cortina]]La taza queda intacta. El vapor se disipa sin testigos. No hay hambre. No hay ritual. Solo el gesto automático de preparar algo que no beberás.
[[Sentarte en la cocina|cocina]]
[[Volver a acostarte|acostarse]]No es para dormir. Es para descansar de la idea de seguir. Cierras los ojos. No como quien huye. Sino como quien acepta.
Pero no te vas.
[[Despertar más cansado|cansancio]]Te ves en otra ciudad. Sin nombre. Sin historia. Sin vínculos. Te ves caminando sin rumbo, sin que nadie te espere.
¿Sería distinto? ¿O solo más silencioso?
[[Volver a la ventana|ventana]]
[[Buscar pasajes en línea|pasajes]]El cuerpo pesa más. Pero hay una diferencia. No decidiste seguir. Pero tampoco terminaste. Estás en el umbral.
[[Caminar sin rumbo|caminar]]
[[Escribir sin propósito|escribir]]
[[Volver a mirar tus manos|manos]]Sales sin destino. Las calles no te reconocen. Pero tampoco te rechazan. Eres un tránsito. Un fragmento.
Cada paso es una pregunta sin respuesta.
[[Volver a casa|casa]]
[[Seguir caminando|seguir]]Las palabras no buscan sentido. Solo existencia. Escribes como quien respira. Como quien deja constancia de que estuvo aquí.
No hay lectores. No hay final. Solo trazos.
[[Guardar el papel|guardar]]
[[Romperlo|romper]]Cierras la cortina. El mundo queda fuera. Pero también tú. La habitación se vuelve más densa. Más tuya. Más ajena.
[[Volver a acostarte|acostarse]]Te sientas en la cocina. El silencio es más fuerte que el café. Piensas en los días que pasaron sin sabor. En las palabras que no dijiste.
[[Preparar café otra vez|cafe]]
[[Volver a acostarte|acostarse]]Buscas pasajes en línea. No sabes a dónde. Solo quieres irte. Pero cada destino parece una repetición con otro nombre.
Cierras la pestaña.
[[Volver a la ventana|ventana]]Tus manos siguen ahí. Las conoces. Las has visto temblar, sostener, escribir, borrar. Hoy solo están quietas. Como esperando.
[[Escribir sin propósito|escribir]]
[[Volver a acostarte|acostarse]]La casa te recibe como siempre. Sin preguntas. Sin respuestas. Solo con sus rincones llenos de memoria.
[[Volver a acostarte|acostarse]]
[[Mirar por la ventana|ventana]]Sigues caminando. No hay destino. Pero hay movimiento. Y eso, por ahora, basta.
[[Final abierto|final]]Guardas el papel. No por valor. Sino por constancia. Como quien guarda una piedra que encontró en el camino.
[[Final abierto|final]]Rompes el papel. No por rabia. Sino por cierre. Como quien deja ir algo que ya no necesita.
[[Final abierto|final]]No hay cierre. No hay resolución. Solo un día sin nombre que no fue el último, pero tampoco el primero.
Puedes volver a cualquier nodo. O cerrar la ventana.
[[Volver al inicio|Despertar]]