Elías despierta en su habitación sin saber si es lunes o jueves. Todo parece sin color, sin peso, sin sentido.
[[Explorar el desván|La caja olvidada]]
[[Salir a caminar sin rumbo|La ciudad sin reflejo]]En el desván, Elías encuentra una caja con cartas escritas por él mismo años atrás. Las lee con curiosidad.
[[Leer una carta al azar|Versos del pasado]]
[[Ordenarlas por fecha|El ritual de leer]]Elías camina por calles que parecen espejos rotos. Todo le resulta familiar y ajeno a la vez.
[[Sentarse en una banca y observar|El reflejo]]
[[Seguir caminando hasta perderse|La niebla]]La carta habla de un sueño con el mar que tiene voz. Elías siente una grieta en su interior.
[[Escribir una respuesta a esa carta|El cuaderno ritual]]
[[Guardar la carta y seguir leyendo|El ritual de leer]]Cada noche, Elías lee una carta. Algunas hablan de amores, otras de lugares inexistentes. Todas lo conmueven.
[[Escribir un nuevo poema|El cuaderno ritual]]
[[Buscar a alguien con quien compartirlas|El encuentro]]En la banca, Elías ve a alguien que se parece a él. Es su sombra, su pasado, su eco.
[[Hablar con la sombra|El pacto]]
[[Ignorarla y seguir caminando|La niebla]]Elías se pierde en una zona de la ciudad que no reconoce. La niebla lo envuelve.
[[Volver a casa|Start]]
[[Entrar en un café solitario|El encuentro]]Elías comienza a escribir en un cuaderno llamado *El ritual del color*. Cada día, una sensación.
[[Recordar el color rojo|El color del recuerdo]]
[[Escribir sobre el viento|El viento como poema]]En el café, Elías conoce a alguien que también escribe cartas sin destinatario.
[[Leerle una carta propia|La carta compartida]]
[[Escuchar su historia primero|La historia del otro]]La sombra le dice: “Soy lo que fuiste cuando aún creías que los días podían cambiar.”
[[Aceptar el pacto de recordar|El color del recuerdo]]
[[Rechazar el pasado|Start]]Elías recuerda la bufanda roja de su madre. El rojo vuelve, tenue pero real.
[[Buscar más recuerdos|El viento como poema]]
[[Guardar ese recuerdo como un tesoro|La carta final]]Elías escribe: “Si alguna vez olvido cómo se siente el viento, que alguien me lo describa como si fuera un poema.”
[[Compartir el poema|La carta compartida]]
[[Guardar el poema en la caja|La carta final]]Elías lee su carta en voz alta. El otro escucha con atención. Hay silencio, pero también conexión.
[[Escribir juntos una nueva carta|La carta compartida ritual]]
[[Despedirse con gratitud|La carta final]]El otro habla de su propia sombra, de sus propios colores perdidos. Elías escucha.
[[Contarle su historia también|La carta compartida]]
[[Guardar silencio y marcharse|La carta final]]Ambos escriben una carta sin destinatario. La dejan en una banca, para quien la necesite.
[[Esperar a ver quién la encuentra|El cielo entre las nubes]]
[[Marcharse sin mirar atrás|La caja cerrada]]Elías escribe: “No se trata de recuperar lo perdido, sino de aprender a convivir con la ausencia.”
[[Cerrar el cuaderno y salir a caminar|El cielo entre las nubes]]
[[Guardar la carta en la caja|La caja cerrada]]Elías ve un matiz de azul entre las nubes. No es brillante, pero es suficiente.
[[Fin|Fin]]
[[Reiniciar desde el desván|La caja olvidada]]Elías guarda la carta. La caja queda cerrada, pero no olvidada. El ritual continúa.
[[Fin|Fin]]
[[Reiniciar desde el café|El encuentro]][[Volver al inicio|Start]]