(b4r:"none","none","solid")+(b4r-colour:white)[Ya habías caminado por este valle anteriormente. Corriendo hasta el sol apenas amanecía en el reino rojo. Cruzabas las grandes murallas, pasando a los guardías con sus lanzas y armaduras. Eran tiempos de paz, donde no hubiera servido el estratega militar que sos ahora. Han pasado 20 años y hoy vuelves al reino con el sol en tu espalda. Fuiste entrenado en el templo secreto en el arte de la guerra, y fuiste convocado por el soberano. Te encuentras frente al Soberano que te dice: "Bienvenido sea, Gran Maestro, esperaba que pudiera liderar a nuestra gente en contra de los otros reinos. Incluso declarándole a todos que contamos con su ayuda."] Le sugieres mantener tu identidad en secreto. [[Le sugieres a él que lidere la guerra con su nombre.]](b4r:"none","none","solid")+(b4r-colour:white)[El Soberano se sintió suficientemente contento para ignorar el rechazo que le hiciste a su propuesta. Aceptó tu sugerencia y preparó el momento del anuncio. Mientras tanto, los mensajeros del reino avisaron a todos que se reunieran en la plaza. Como sabías que pasaría, siendo el soberano amado como es, las personas festejaron con alegría y esperanza. No solo eso, sino que por decisión propia empezaron a congregarse en la tienda del ejército para enrolarse. El comienzo parecía prometedor, pero no tardó en aparecer un mensajero del reino azul, declarando la guerra al reino rojo.] [[Concentras recursos en reclutar más soldados.]] [[Ignoras la amenaza, para dar sensación de poder.]]El reino rojo con la moral por las nubes, se ve motivado para luchar por su soberano, por sus casas y por su reino. Sin embargo no está listo. Depende de una mentira para poder tener más tiempo para prepararse. El reino azul siempre estuvo listo y confió en su poder militar para poder arrasar un reino rojo que no pudo hacer nada frente a él. (text-colour:red)[FIN] (text-colour:red)["Finge apatía solo cuando estés preparado para actuar."](b4r:"none","none","solid")+(b4r-colour:white)[Aprovechaste el impulso moral del pueblo en sintonía con su soberano. Promoviste más beneficios a los reclutas, a la vez que los instruíste en disciplina. No pasó mucho tiempo hasta que el reino azul atacó. Fue una batalla encarnizada. Pero la moral, el entrenamiento, y el terreno conocido, ayudó a que el reino rojo haya logrado tener la ventaja protegiendo su hogar. El ejército azul emprendió la retirada y la moral del ejército rojo se elevó.] [[Das caza al resto del ejército azul.]] [[Tratas de convertir a un soldado enemigo en espía.]]Aprovechaste la alta moral de tu ejército y lo lanzaste en la persecución. Son vencedores y consideraste que una victoria total dejaría un mensaje claro para el resto de los reinos. El entusiasmo inicial te impidió ver que su huida no fue desorganizada. Haber prestado atención a eso hubiera sido suficiente para evitar que cayeran todos en una emboscada. El ejército enemigo utilizó el propio valle que protegía al reino rojo como su perdición. La moral cambió, así como el viento, y el ejército azul volvió a arremeter. Es momento de escapar. (text-colour:red)[FIN] (text-colour:red)["La actitud defensiva permite ser invulnerable; la ofensiva permite detectar los puntos débiles del enemigo."](b4r:"none","none","solid")+(b4r-colour:white)[La información no se adquiere con invocaciones a espíritus celestiales, o a mirar al cielo, por mucho que otros promuevan que sí. Tu sabes que la información se consigue gracias a personas con acceso. Y lo lograste. Conseguiste completar tu red de espías, gracias a convencer al soberano del reino rojo de invertir en información. Aparte de tu red de espías, lograste crear un ejército que ama a su soberano, desea lo mismo que el, tiene una gran disciplina, y está bien entrenado. Un espía regresó. El reino azul está pensando en aliarse con el resto de los reinos para poder eliminar esta creciente amenaza que comandas.] [[Es el momento de vencer al reino azul, a la fuerza.]] [[Es el momento de revelar tu identidad, para que se rindan.]]Guardaste tu identidad, y es hora de aprovechar tu identidad como arma. Los mensajeros del reino avisaron a todos que se reunieran en la plaza. Fuiste presentado como el gran estratega militar conocido. La gente aplaudió y vitoreó agradecida mientras aparecías. Los aplausos, sin embargo, fueron convertidos en gritos de desesperación al ver la flecha que se clavó en tu corazón. (text-colour:red)[FIN] (text-colour:red)["Una vez que los hombres actúen al unísono, el valiente no se quedará aislado en el ataque, ni el cobarde logrará desertar. Pero puede arrebatarse la entereza moral a todo un ejército si se realizan cambios sin cuidado."]Entrenaste un ejército con la moral alta, capacitados, instruidos, y disciplinados. Armaste una red de espionaje completa y conoces el terreno enemigo. Tienes toda la información. Las puertas del reino azul se abrieron frente al ejército rojo. Una marea roja cubre a ese reino gracias a tí. El soberano Rojo solo tendrá que lidiar con las cartas de cese de hostilidades del resto de reinos. (text-colour:blue)[FIN] (text-colour:blue)["El que sabe que el enemigo está en condiciones de ser atacado, y que sus propias tropas están capacitadas para atacar, no entrará en un callejón sin salida."]